martes, 9 de junio de 2020

En las nubes, grises nubes

Hoy es uno de esos días en los que, a pesar de lo mucho que me gusta entrar a escribir, no encuentro ningún tema o idea que exponer. 

El día está siendo 'sosete'. Aparte de meterme en la cocina para hacer unos espaguetis, no he hecho absolutamente nada más. Ayudé un poco a mi niña a hacer su 'fanalet' (farolillo) como parte de unas tareas que le han impuesto en la escuela. Después me puse a buscar una documentación para mi señora esposa que...me ha provocado una cefalea brutal. La razón es que hace poco estuve ordenando mi despacho-templo del vicio-trastero y tiré a la basura muchos "papelajos" que, supuestamente, ya no servían para nada. Pues bien, creía que había enviado a la basura esa IMPORTANTÍSIMA documentación y ha empezado a dolerme la cabeza. Afortunadamente el sobre ha aparecido en otro lugar del piso. 

Ya son más de las ocho de la tarde-noche y lo único que me queda por delante es pasear a mis fierecillas y hacer unas pizzas. Me había comprometido a hacer un bizcocho pero...no quiero saber nada más por hoy de la cocina. 

Cambiando radicalmente de tema, soy consciente de que todas estas pamplinas las escribo para mí mismo a modo de diario, por el puro placer de teclear, como ya comenté en mis primeras entradas, pero estoy sopensando si hacer una instrospección y profundizar en temas que sean de interés general. AVISO: no soy futbolero, ni de lejos, así que no pienso hablar sobre el próximo fichaje del verano y huevadas así. Creo que puedo aportar mi granito en varios temas, quizás no con mi "sabiduría" pero tal vez dando mi opinión tratando de polemizar para crear un sano debate. ¿Ciencia? ¿Política? ¿Biodiversidad? ¿Cambio climático? Estoy abierto a todo.

Aish... Lonberk del 1990, si este blog o diario llegase algún día a tus manos por obra de algún invento que hiciera viajar estas palabras al pasado, te pido por favor que estudies. Sé que te va a sonar a monserga de viejo carcamal, pero, de verdad, me está pasando factura el hecho de sentir que mi cerebro da para mucho más y no tdaber alimentarlo debidamente. Y ya no es sólo eso... ¿Recuerdas lo poco que te gustaba la idea de vender ilusión (ya lo entenderás)? Pues chaval...lo dicho, aprieta con los libros. ¡Ah! ¡Y cuídate el físico! Esto díselo al Lonberk de los 20 años, que deje las tapitas y se centre en el ejercicio... No sabes lo que me está costando rebajar este "cojín" de 30 kilos que llevo adosado al abdomen.

Pues eso, que alguien (mago, alienígena, científico loco, Superman, whorever) se lo haga llegar.

Me despido. Saludos navegante fantasma.

PD: tenia intencion de hacer algún chiste enlazando mi dolor de cabeza con el hecho de que está siendo un día climatológicamente muy cachondo, pero he olvidado mencionar el clima. Sol, lluvia, frío, calor... Un día para todos los gustos. 

domingo, 7 de junio de 2020

Origen de la mirada

Hace muchos años que nació este moribundo blog, y me apena lo de "moribundo", pero haberlo dejado en la nevera durante tantos años olvidado con la primera y única entrada como testigo del nacimiento, es bastante triste.

Hago mención al "big bang" de mi blog para introducir al nombre del mismo "Miradas desde la Oscuridad". Parece el título de una de esas soporíferas películas de sobremesa que programan en Antena 3 los fines de semana. Pero no, el significado tiene que ver con un estado anímico que me posee las 24 horas del día. Es una mezcla de tristeza, impotencia y melancolía. ¿Por qué...? Pues ni yo mismo lo sé al 100% pero una de las causas puede ser mi ceguera galopante que me aleja cada vez más de esa luz del túnel a lo que todas esas personas en mi estado anhelan llegar.

Si echo la vista (nunca mejor dicho) atrás un día, o una semana, no hay un cambio apreciable en mi empeoramiento visual. Pero si trato de remontarme 10 años atrás, el asunto se complica. Es decir, sé que podía hacer más cosas de las que hago ahora, porque tenía más visión, pero no recuerdo de qué manera las hacía pues mi cerebro ha extirpado cómo era aquella visión mejorada. Es como...si la retinosis afectara también a mis recuerdos, como sí al verlos en ese reproductor VHS mental, viera la "pantalla" sesgada. Pues eso...una rareza o ida de olla de las mías.

Me entristece. Cada día parezco más torpe. Y, casi lo peor, cada día me fastidian más las miradas de los paseantes cuando tropiezo, algo que antes me importaba un carajo. A veces me pongo a divagar y pienso que, si en 10 ó 20 años he perdido toda esa visión, por esa regla de tres, ¿cuál será mi visión en los próximos 10 ó 20 años?

Igual es una banalidad, pero una de las cosas que más me van a afectar en esta pérdida de visión es la imposibilidad forzosa de jugar con mis queridos videojuegos. Ya sé que muchos dirán "pero y dónde me vas con 50 ó 60 años jugando a las maquinitas...". Bueno, chic@s, así soy yo, moriré con un mando en las manos. O no... Creo que esta retinosis pigmentaria también es "antivideojuegos", y logrará lo que mi mujer no ha podido lograr en todos nuestros de matrimonio.

Claro que hay otras cosas mucho más importantes que echaré en falta. Sin ir más lejos, ver cómo se transforma mi niña en toda una mujer. A ver, realmente mi enfermedad avanza poco a poco y, por suerte o por desgracia, mi niña crece rapidísimo, con lo cual estoy seguro de que voy a poder ver una buena parte de su metamorfosis. Pero...¿y si vienen nietos? ¿Cómo jugaré con ellos?
Vaaale...ya paro con mis idas de olla. XDDDD

Todo este artículo venía a poner en situación el porqué del título de mi blog. Muchas veces me siento como si estuviese de espectador en un teatro, donde todas las personas de mi alrededor están actuando en su gran obra de la vida, y yo, sin poder seguirles el ritmo, los observo desde un asiento en la penumbra de la gradería, sin llamar la atención de nadie, mirando desde la oscuridad...

Buenos días. Buen domingo. Amigo navegante fantasma, el 98% de nuestro mundo, de la informaicón que procesa tu cerebro, viene dada por lo que ven tus ojos. Por ejemplo, podrías decir que una hoja de papel de lija es rugosa sin llegar a tocarla, o que ese color verde del queso te advierte  que no conviene comerlo, ¿verdad? Pues, por mucho que me esfuerce en quitarle importancia a la pérdida del sentido de la vista, lo cierto es que es el sentido más imporante de todos, así que atesora cada rayo de luz que llegue a tu retina.

lunes, 1 de junio de 2020

Junio del año de la pandemia

Estrenamos el mes sin fallecidos por COVID19. Esto es bueno para la población, pues lamentamos cualquier pérdida, pero es malo porque ofrece un falso escenario de seguridad. Escuché una analogía muy apropiada para esta situación. El conoravirus es invisible al ojo humano y, por lo tanto, no lo vemos venir igual que, por ejemplo, un fuego avanzando hacia nosotros. ¡¡Pero el bicho sigue aquí!! No lo vemos, y gracias a las medidas de contención lo tenemos controlado, pero dada su altísima capacidad de contagio, es cuestión de tiempo que en algún momento tengamos algo más que un simple repunte. Espero que no sea así, claro. Pero lo cierto es que se está dando el caldo de cultivo perfecto para volver a la "fase 0".

Coronavirus... Coronavirus... Parece que no hay otro tema, pero es así, al estar todos confinados no hay lugar para muchas travesuras ilegales.

Escriptus interruptus... Ekin reclama mi atención. Creo que tiene la vejiga del tamaño de un melón, así que será mejor sacarlo de paseo y dejar mis ciberdivagaciones para otro día.

¡Saludos!

lunes, 25 de mayo de 2020

El engranaje del hartazgo

Así es, hartazgo es lo que siento al comprobar cómo el sistema económico y financiero se aprovecha de la total ignorancia que algunos tenemos sobre el funcionamiento de los procesos de la banca.

Hace años, cuando falleció mi madre allá por el 2007, me tocó asumir a hostias el rol de "contable de la casa". ¡¡Yo!! ¡¡Que no sabía ni cómo pegar un sello!! Era como el primer vuelo de un pájaro, sólo que éste no era el caso de un polluelo sino de un tío con los huevos negros.

Como decía, ese año (y los siguientes) apenas pude llorar la muerte de mi madre porque el caos financiero que se me venía encima era de proporciones épicas. Aprendí que los bancos te prestan un paraguas cuando no llueve, pero cuando empiezan a caer las gotas, te lo quitan y, para colmo, agarran una manguera y se unen a la lluvia para que el agua te llegue hasta el cuello.

Lo que más me jode es que hasta me siento mal queriendo ejercer mis derechos. Es decir, los responsables de la banca que tratan contigo son de lo más amable, les falta sacarte unas galletas y un caf... Espera, en mi oficina ahora te preguntan si quieres agüita o un café. ¡No! ¡Quiero un paraguas, maldito imbécil! ¡Quita esa cara de niño bueno y escucha mi problema! Y luego, si es posible, ayúdame a resolverlo. ¿Cómo? ¿No tienes alguna propiedad, aval o estás en listas de morosidad? "Dónde puse mi manguera..." deben pensar.

Ahora bien, parece que hay ciertas herramientas a nuestra disposición que, como ignorante que soy, desconocía su existencia. Un hombre con muchas luces pensó "con la crisis de la burbuja inmobiliaria habrá mucha gente necesitando asesoramiento" y ¡E voilà! Ya tenemos un emprendedor haciendo cosas por los demás y no sólo por su bolsillo.

En fin, tenemos faena por delante. Debo revisar montones de documentos para tratar de reclamar lo que es mío.

Saludos navegante errante.

jueves, 21 de mayo de 2020

Programando la clausura del verano

Hoy fuimos de cabeza tratando de configurar unas vacaciones para finales de agosto. Parece increíble lo mucho que he echado de menos una agencia de turismo. Es como si, poco a poco, se hubiera complicado tanto el proceso de comprar un paquete vacacional, que casi te obliga a visitar una de esas agencias. Cuadrar horarios de vuelos sin que se disparen los precios, contratación de maletas  y/ó seguros, lugares de destino bien situados y con buenas referencias...todos los elementos son un gran cubo de Rubik ideado para que digas "¡Basta! ¡Llamo a un gestor de viajes!". Y parece que ahora todo funciona así, pagamos por la comodidad de que nos hagan el trabajo sucio.

Finalmente hemos logrado contratar un viaje en los días que teníamos previstos pero con unos vuelos que no subieran demasiado la factura final. Eso sí, hemos pasado por el aro de las maletas, al parecer ya es algo inevitable. Pero, en fin, el destino es un bonito hotel en una playa aislada de Ibiza. ¿Cuánto de aislada? Pues ya lo veremos... En cualquiera de las islas, si no dispones de vehículo de alquiler, no es aconsejable alejarte demasiado de alguna urbe bien equipada de servicios. Lo malo es que mi señora no me ha permitido contratar la siempre útil pulserita "TODO INCLUIDO". Cierto es que la pulsera de marras es dañina para los comercios de la zona del hotel pero en este caso, con este hotel tan retirado...¿a qué comercios vamos a dañar? Al menos, la chica de recepción que me atendió muy amablemente, me informó de que desde el propio hotel se organizan excursiones, tanto al interior como a las playas, visitando bonitas calas a bordo de un yate. ¡Suena estupendo! Pero no se me olvida la pulserita... xDDD ¿Qué queréis que os diga? Me seduce la idea de sentarme en la terraza del restaurante hasta altas horas de la madrugada, disfrutando del evento de turno y molestando al camarero a cada rato para que llene mi mojito una y otra vez.

Con la satisfacción de haber acabado bien el día voy a darme un remojón rápido en la ducha y, sobretodo, a quitarme el olor a Roquefort de los pies. Cosas del verano y sus calores...

Buenas noches a esa comunidad que jamás me leerá (ni me importa). ¡Saludos!

martes, 19 de mayo de 2020

Necesito coger aire

Buenas tardes, navegante fantasma. Seguiré entrando aunque sea únicamente para no abandonar el hábito de escribir, para evitar la procrastinación.

Ayer me confirmaron algo que ya sospechaba: los 'blogs' están en desuso. Vaya...pues a buenas horas. En fin, tampoco me importa porque mi intención, de momento, no es ser leído por nadie, pues tampoco vengo a aportar nada a la comunidad. Es cierto que tengo una o dos cosas qué contar más interesantes que unos pensamientos triviales del día a día, pero el medio que está de moda ahora es YouTube y no sé si estoy preparado para dar el salto al mundo audiovisual. Si pienso tanto en dar el salto a los vídeos como he dudado en aterrizar en los 'blogs', creo que voy a perderme también la moda de los 'youtubers'.

Pero, lo dicho por enésima vez, de momento sólo quiero "dar vidilla" a mis dedos oxidados, acostumbrados únicamente a tratar con móviles y videojuegos. Sigo usando demasiado la tecla de BORRAR y tengo que corregir ese defecto.

Como decía en el título, necesito coger aire. Mi pequeña últimamente me saca de mis casillas y debo retirarme, respirar hondo y tranquilizarme. Me vine al despacho, que aún está en proceso de renovación, y puse el ordenador en marcha con intención de escuchar algo de música. De paso, me dije, voy a dejar alguna anotación en mi 'zomblog'. Ya...es muy malo, he unido las palabras "zombi" y "blog", por aquello de que está muriendo este formato... No me echéis a la hoguera. xDDD

En serio, me gustaría tratar otros temas. No soy hombre de mundo por mis viajes pero sí me gusta el mundo de la ciencia, los videojuegos, los animales, la discapacidad, y alguna otra sabiduría que se escapa a mi memoria. En cuanto a la ciencia me da mucha rabia porque han tenido que pasar tres décadas para que se despertase mi interés por el mundo de la física, el mundo cuántico, etc, así que se me pasó el arroz para abordar seriamente este tema, me conformo con leer y ver vídeos sobre divulgación para estar informado. Me hace feliz dar chicha a mi cerebro ávido de conocimientos que no le servirán de nada, salvo para ir a algún concurso de la tele. En lo que respecta a los videojuegos, es simplemente un amor que dura toda la vida, desde que a comienzos de la década de los '80 mi padre pusiera un Amstrad CPC464 en los pequeños dedos de un joven Lonberk, de cuatro añitos. Desde entonces vivo unido al mundo de la tecnología. Lo divertido es que para los de mi edad soy un friki con síndrome de Peter Pan, y para los niños/adolescentes soy un viejo desubicado. Creo que ambos tienen razón...xDDDD Pero a mi me importa poco o nada la opinión de los demás. Igual me pasa con los animales, creo que desde muy pequeño aprendí a mirar a los ojos de un animal y decodificar su mirada en palabras que puedo entender. Y lo último que mencioné, la discapacidad. Sí, a la fuerza, soy un experto en el mundo de las barreras sociales y arquitectónicas que nos impone el mundo que nos rodea. Soy un "medio ciego", lo que da pie a situaciones de lo más surrealistas, como por ejemplo pararme a leer el menú de la pizarra de un bar llevando mi bastón blanco desplegado, dando lugar a miradas indiscretas del tipo "eh mira! un ciego leyendo!". De hecho, en este pequeño pueblo en el que vivo, se me criticó por eso mismo... Vamos, que tendré que llevar una chapa atornillada en la frente informando que no soy ciego y que dejen de mirarme tan descaradamente. Menos mal que soy de sangre fría y que, en definitiva, trato de ponerme siempre en los zapatos de los demás. Quizás yo me comportara de la misma manera que ellos.

Y ya me despido por hoy. Quiero averiguar cómo decorar un poco estas publicaciones porque no estoy haciendo uso en absoluto de las herramientas estéticas del 'blog' y me limito únicamente a poner el título en letra grande... ¡Seré cutre!

Nos vemos en la próxima e insulsa entrada. ;-)

domingo, 17 de mayo de 2020

Un nuevo amanecer

Otro día más, me pongo frente al PC para meter mis pensamientos en una botella y lanzarla a ese oceano digital llamado Internet. Aunque, sinceramente, lo hago un poco a disgusto pues estoy escribiendo desde el portátil, con un teclado de membrana con teclas de poco recorrido. Y ya sabéis lo maniático que soy con estos temas... Pero en fín, como decía anteriormente, hay que adaptarse.

Día de la pandemia número.... No sé, ya no recuerdo cuándo empezó exactamente este infierno, pero llevamos alrededor de dos meses confinados, eso sí, con menos restricciones.

Anoche tuvo lugar una charla en la que se decidió la forma que deberá tomar ese cambio que está por venir. Próxima parada: la felicidad.

En lo gastronómico, esta mañana hemos preparado 'croissants' de chocolate y tambien salados, con jamón dulce (york) y queso. En lugar de los 20 minutos de cocción que ordenaba la receta, nuestro horno eléctrico que parece funcionar con un par de pilas, ha necesitado casi una hora para dorar y cocer correctamente el interior de esos manjares de hojaldre. La espera mereció la pena. Lamentablemente duran muchísimo menos en el plato que en la bandeja del horno.

Hoy seguiremos metidos en harina, tengo pendiente aquel 'brownie' y, por supuesto, ese espectacular pan de ajo relleno de mozzarella. Ya...lo sé, este año me desplazaré hasta la playa rodando por las calles del pueblo.

¡Por cierto! Ahora que menciono la playa, esta tarde iremos a dar un paseo por la arena de la playa. Tengo muchísimas ganas de pisar el agua helada.

Poco más por hoy, Nos vemos en la próxima entrada. Cuidaros mucho.